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Sobre mí

Psicóloga sanitaria y Arteterapeuta. Especializada en oncología.

El Arte ha estado siempre muy presente en mi vida y entorno familiar, puesto que vengo de una familia de músicos por parte materna.

Recuerdo a mi abuela profesora de guitarra, a mi abuelo componiendo música; a mi madre tocar el piano mientras yo jugaba. Más tarde hice gimnasia rítmica, danza clásica, danza, contemporánea y jazz; en casa disfrutaba cantando y a creando coreografías. Desde entonces, el Arte significó para mí un lugar donde expresar la belleza, la sensibilidad, la sutileza y la creatividad.

Un hecho que marcó significativamente mi vida, fue la vivencia cercana de la enfermedad oncológica de una de mis mejores amigas de la infancia. Su enfermedad comenzó a los 10 años y recuerdo cómo, poco a poco, fue apagándose. Se ausentaba largas temporadas debido a sus ingresos hospitalarios en una unidad de oncología infantil. Cuando la visitaba en su casa, me expresaba que era muy afortunada y feliz por poder hacer muchas cosas, a pesar de que la salud no la acompañaba. El verano de 1997 llegó el momento del adiós; su muerte se produjo 5 minutos más tarde de verla en su habitación.

Esa experiencia tan dolorosa, marcó un antes y un después en mi vida, y es en ese momento cuando surgió mi actual vocación. Me prometí a mí misma que de mayor quería ayudar a niños y a adolescentes con cáncer. Por otro lado, la actitud de mi amiga ante su propia muerte, fue de total aceptación y supo trascender el sufrimiento. Fue una lección de vida para todos los que la conocimos, y la actitud vital de alegría y de resiliencia que mostró, es la que con el tiempo he querido transmitir a todas las personas a las que acompaño profesionalmente.

Expresión corporal

Durante mi adolescencia, la danza y el movimiento se tornaron altamente terapéuticos, pues todo lo que no podía expresar con palabras durante esa época difícil para todos, lo podía expresar bailando a través de los movimientos de mi cuerpo. Mediante este proceso de expresión corporal conectaba con mis sentimientos y también podía establecer una comunicación y diálogo con el grupo de compañer@s con el que bailaba. En esta etapa vital compleja, el arte se convirtió en un refugio, mientras que en un diario contaba aquello más íntimo, donde podía expresarme y a la vez entrar en estrecha comunicación conmigo misma.

Hoy día, siento que puedo ponerme en la piel de todo aquel que sufre, y a la vez, tengo la convicción de que todas las personas con las que trabajo- niños, adolescentes o adultos-, y que están en un momento de profundo sufrimiento y de máxima vulnerabilidad, pueden mejorar guiados por su sanador interior, con el acompañamiento, afecto y amor de quienes les rodean.

En mi época universitaria entré en una compañía de teatro musical, y aunque el resto de mis compañeros se orientaron hacia una carrera como cantantes, bailarines o actores, yo tomé la decisión de centrarme en mi segunda gran pasión, que era mi vocación de ayudar a las personas que sufrían, por lo que inicié la carrera de Terapia Ocupacional.

Arteterapia Transdisciplinar

 

Al acabarla, hice un máster de Arte Terapia Transdisciplinar y Desarrollo Humano, que unía mi pasión por el arte, y la vocación de ayudar a las personas. En ese momento, decidí dedicarme a ello, a pesar que fuera una especialidad muy nueva en nuestro país.

Mientras trabajaba como terapeuta ocupacional con diferentes colectivos (adultos con afecciones en la salud mental, niños con discapacidades, jóvenes con parálisis cerebral…) viajé a Puebla (México), donde visité un hospital de niños, a partir de la cual, vi claro que quería llevar a cabo un proyecto con Arteterapia para niños y jóvenes con cáncer.

 
 

Así fue como redacté un proyecto que presenté a diferentes hospitales pediátricos de Barcelona. Uno de ellos, creyó que mi proyecto podía encajar con su modelo de intervención hospitalaria. Allí trabajé durante 11 años acompañando a niños y adolescentes con cáncer, y con afecciones médicas graves, durante los períodos de su hospitalización.

La unión de la Psicología con la Arteterapia

 

Años más tarde, al observar que hay una sutil y confusa línea entre la intervención arteterapéutica y la psicológica, decidí estudiar el Grado de Psicología. A día de hoy, pienso que un proceso terapéutico hace emerger el mundo emocional de la persona, y que es necesario tener las herramientas profesionales suficientes, como para poder contener las necesidades internas que surgen en las personas, y dar forma a procesos profundos de cambio y transformación.

La dimensión espiritual. La meditación

 

Otro puntal importante en mi formación ha sido, la práctica de la meditación Zen, la experiencia de contemplación, y la vivencia del sentimiento de trascendencia y de unidad con el todo. Lo he podido aprender de la mano de la Maestra Zen Berta Meneses; también de otros maestros, quienes me han ayudado a transitar por los momentos de adversidad, y conseguir paz y serenidad en la incertidumbre. Por este motivo, en mi enfoque de intervención terapéutica integro la dimensión espiritual de las personas a las que acompaño.

Acompañamiento emocional y psicológico

 

Mi última etapa profesional ha consistido en el acompañamiento emocional y psicológico a personas adultas en proceso oncológico, a través del uso terapéutico de las Artes. Esta experiencia la desarrollé en diferentes hospitales referentes de la red pública catalana. Durante las sesiones, estas personas pudieron fomentar – a través de los procesos creativos y comunicativos-, la exploración y mejoría de su estado psico-emocional-espiritual, promoviendo la exteriorización, la identificación y la regulación de las propias emociones.

De esta forma, pudieron elaborar y otorgar nuevos significados a los acontecimientos y vivencias que iban apareciendo en su proceso oncológico. Así mismo, pudieron potenciar un mayor autoconocimiento, una mejor gestión y bienestar emocional, así como recursos de afrontamiento. Todo ello, consecuentemente, incidió en la mejora de su calidad de vida.

Atención en consulta privada

A veces la sanación física no es posible, pero sí lo es la sanación del alma

Creo, que todos los aprendizajes que aparecen en la vida de una persona, están en consonancia, y pasan a formar parte de su bagaje personal y profesional. Siento que mi misión y vocación, está destinada a ayudar tanto a niños, jóvenes o adultos, para que a través de la expresión verbal y artística, puedan exteriorizar su malestar, puedan comunicarlo, para así, poco a poco, sanarlo emocionalmente.

A veces la sanación física no es posible, pero sí lo es la sanación del alma. Creo firmemente que, si una persona está atravesando por un momento vital difícil, ha de contar con el sostén emocional y profesional adecuado. De esta manera, puede elaborar y transitar por ese dolor, y ganar recursos personales, que le permitirán afrontar y superar la situación, y salir reforzado, positivamente, de la misma. Lo importante es, en estos momentos, sentirse escuchad@, comprendid@, aceptad@ incondicionalmente y valorad@ en profundidad por sus terapeutas, familiares y amigos.

Creo en el poder del sanador interior que todos llevamos dentro puede ser desvelado a través de la presencia, la escucha atenta de aceptación incondicional, cálida y cercana, de la persona que está a tu lado acompañándote.

Les hores en un hospital es fan eternes quan passes dies, setmanes i mesos, acompanyant l’ingrés del teu fill malalt. Al patiment emocional per la seva malaltia, s’afegeix el patiment per les conseqüències que la soledat de l’aïllament provoca en l’infant. L’artteràpia va ajudar al meu fill, no només a gaudir d’estones entretingudes acompanyat d’algú que el feia riure, plantejar-se nous reptes i desconnectar del món de malaltia, sinó que estimulava la seva capacitat creativa, obria portes a un món immens on tot era possible i facilitava l’exteriorització d’emocions amagades, difícils d’expressar amb paraules.

Mireia, mare infant hospitalitzat

Vaig conèixer a la Núria Mompín i les seves teràpies, concretament l’artteràpia, en mig de la meva convalescència, i va esdevenir un fet importantíssim.
Jo estava en ple procés d’administració de quimioteràpia per tal d’aconseguir minimitzar els efectes i l’expansió d’un tumor al Colon que m’havien detectat i posteriorment extret mitjançant cirurgia. Els efectes de la quimio sobre el meu cos eren devastadors, durs, dolorosos i de mica en mica el meu estat anímic, s’anava deteriorant i l’equilibri emocional es complicava cada dia que passava.
La seva teràpia va aconseguir aïllar-me, encara que fos només per unes hores, d’aquell món meu de dolor i malestar, va aconseguir homogeneïtzar un grup de varies persones al voltant de les connexions setmanals que teníem amb ella per portar a terme l’artteràpia. Les sessions eren com un escapament, una bombolla, unes hores setmanals anhelades, esperades i gaudides, i la seva aportació terapèutica va ser capdal per coordinar i aconseguir que totes aquelles persones fruíssim d’aquells moments, que ens deixéssim anar, i que si més no per uns moments, ens sentíssim alliberats tant del dolor físic com de la desorientació mental que arrossegàvem.
Moltes gràcies Núria per la teva tasca en front del grup i et desitjo tota la sort del mon en aquesta teva nova singladura.

Una abraçada ben cordial

Roc

En mi caso la arteterapia ha hecho que pueda exteriorizar mi estado de ánimo, mis emociones y mis miedos. Poder hablar de ellos sin ser juzgada. Encontré un gran apoyo y comprensión en el grupo y sobre todo en la terapeuta (Núria). Llegué viéndolo todo muy negro por mi situación y ahora se ve algo de luz aunque tenga días muy complicados. Fue una gran experiencia y lo recomiendo al 100%.

Pilar

«La meva filla va fer art teràpia amb la Núria a l’HSJD al llarg d’un any mentre estava en tractament per una leucèmia amb 5 i 6 anys. Les sessions l’abstreien de la seva condició i s’endinsava per una estona, amb un acompanyament emocional respectuós, en un món creatiu i expressiu que li feia molt de bé. L’amor per les manualitats i l’art l’acompanya des d’aleshores. Estic profundament agraïda per l’acompanyament i les portes que va obrir la Núria.»

Marta, mare de nena de 6 anys

Quan estàs malalt i estàs ingressat en un hospital llargs períodes, el temps se’t fa llarg, etern, monòton, cada dia igual a l’anterior,… Per sort, tenir algú amb qui riure, amb qui oblidar la teva malaltia, amb qui descobrir noves sensacions a través de materials que poder modelar, retallar, enganxar, pintar,…, és un plaer. És la possibilitat de sentir-te una mica més viu, amb ganes de fer coses, de crear, d’imaginar, de volar allà on tu desitjaries estar,… És simplement poder continuar sent un nen en un món d’adults!!!

Didac, infant de 5 anys